30 abril, 2012

Sudestada, todo se movió



Te das cuenta de que tenes las emociones aflordepiel en el mismísimo momento en el que escuchas una canción  y sentís como la angustia te nace en la planta de los pies, sube por tus piernas temblorosamente, te sacude la boca del estómago y atraviesa ese nudo indesatable en tu garganta hasta inundarte las pupilas y aniquilar cualquier capacidad de reacción posible para evitarla. 
Un millón de desestabilidades se te presentan: nada esta resuelto, nada comienza, nada te conmueve, todo resbala a tus costados, nada se queda en vos.

El momento catártico finaliza y otra canción te roba una sonrisa. Una frase me entrecruza el pensamiento: "Ay, que alegría poder ser triste hoy. Hay muchas risas que no conocen su dolor."

estamos bien Nuria, 
aunque discutamos a solas: estamos bien


Hay quienes no pueden aflojar sus propias cadenas y sin embargo pueden liberar a sus amigos. 
Debes estar preparado para arder en tu propio fuego: 
¿cómo podrías renacer sin haberte convertido en cenizas? 
 Así habló Zaratustra. 
F. Nietzsche

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