Y el insomnio le pesa a mis párpados negadores, que no se duermen para no soñarte. Si la bronca se va, entonces empezaría a extrañarte. Si el odio se va, entonces me acordaría cuanto te quiero.
Tengo que dejar de tirar mi destino en monedas: cara, seca... a esta hora le da igual. Si así tomo mis decisiones es porque en algún momento perdí la rienda.
Creí que tenía un as bajo la manga
(y recordé que estoy en musculosa)
No sigas insistiendo en las charlas de pasillo. No creas que la ignorancia se hace fácil para mi. Tengo en el puño un manojo de papeles apretados, si están en blanco es porque no tengo más nada que escribirte. Algunas fotos con sonrisas de ficción, las pintamos de gris en aquel día de verdades innecesarias. No me importa cuan inconsciente seas, el dolor que tengo adentro no lo puedo racionalizar.
¿Y si algún día me pidieras perdón? entonces tendría que abrazarte.
¿Y qué pasa que ahora lloro y ya no estas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario