¡No te me acerques sin estoy ovulando!
Me manejé durante todo el día en modo bipolar.
Pensaba estados de feisbuc:
No, no puedo enamorarme de ti.
Pero te digo, amor, que hay que saber cuando parar.
Y a besarte lo que pueda, en el tiempo que nos queda...
Se enmaañan hasta las patas de arañas en su pelo, cuando besa tiembla el suelo.
La tristeza está cambiándose de copas...
(eran claramente bipolaridades)
Y te leía los fragmentos de Sbarra para que los interpretes. Te estaba avisando que era otoño, que no me dejes. Que te me enrosques, que me enrosques, que nos enrosquemos. Que no me dejes. Que me abrases fuerte. Que me gusta sentir tu pies rozándome en la mañana. Que no me dejes. Que no me dejes. Que los mates te salen ricos. Que quiero salir corriendo pero no me dejo. Que no me dejes. Que en realidad también estoy pensando en otro. Que no me dejes. Que no sé que quiero, pero me molesta que vos estés todavía más desorientado. Que no me dejes. Y que no me dejes porque no queres dejarme. Que no nos dejemos. Que no escapemos. Que nos sintamos. Que lo dejemos (ser).
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