"Me miras, de cerca me miras,
cada vez más de cerca
y entonces jugamos al cíclope..."
Creo que ya no importa demasiado si estamos solos o en soledad, si somos una sumatoria de individualidades heridas o un conjunto de suicidas que juegan con las manos a tocarse desesperadamente. Estemos en tu tierra o en la mía, da igual. Clavamos las banderas de un pasado-barrera que no deja cruzarnos límites que nos atraviesen más de la cuenta... hace tiempo sentimos miedo.
Y en realidad no digo lo que quiero. Constantemente volves a hablarme de la racionalización de los hechos, las palabras, las acciones -y escucharte es un fastidioso viaje al pasado- y yo me tiro para atrás en los impulsos que me salen desde la planta de los pies. Vuelvo a sentir la necesidad de controlar y dominar todas y cada una de las situaciones -o nunca dejé de hacerlo y juego a decir, de palabra, que soy sanamente un suspiro que se deja ser-.
Y entonces vos no decís... y yo no digo... y no decimos... o nos decimos lo que no queremos decirnos... y en ese silencio rotundo surge un juego de miradas que busca decir más de la cuenta y una secuencia peligrosa de adivinanzas que nos planta en un sinfín de "elige tu propia aventura".
Y así voy tratando de no dejarte entrar, al mismo tiempo que te sostengo con fuerza la mano porque no tengo ganas de dejarte ir (y sigo sin sabe dónde te ubico, si no estas ni dentro ni fuera).
Y te rozo los dedos para despertar pulsiones. Y te beso compulsivamente porque de la piel me sale ese impulso contenido al que ahogo sin sentido. Y escucho a nuestras palabras escondidas en esa respiración agitada que nos reposa en el colchón.
"Y si nos mordemos el dolor es dulce,
y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento
esa instantánea muerte es bella.
Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura,
y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."
se trata creo, de sentirse solo-por-lo-menos-entre-los-demas.
ResponderEliminaragarrate fuerte y no te sueltes, quizas solo falte una ultima lluvia, un viento que arrastre consigo esas cosas que te mantienen quieta, quizas falte solo eso y zas!