09 julio, 2012

Dormís. Estás acá, tan lejos. Dormís, siento tu respiración en mi oído. 
Dijiste las palabras incorrectas, el chiste equivocado. Me clavaste el insomnio de la máquina cerebral. 
No somos más que una buena película pornográfica. 
Dormís junto a mi insomnio. Me abrazas para alivianar un mal gesto. Ni siquiera te percatas de mi espalda rígida. No notas la respiración entrecortada ni el sueño petrificado. 
Dormís mientras yo me escapo a escupir la bronca. A volcar un millón de palabras y pensamientos sin sentido. ¿Por qué estás acá? 

¿Por qué me hacés sufrir, bobo? 
Ya sé que estás cansado, que no me querés más. 
Nunca me quisiste, era otra cosa, una manera de soñar. 
Andate, no tenés por qué quedarte. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario