15 octubre, 2013

Simplemente no te quiere


Tuve un amor-noamor que ayudó a salar mis heridas.
Me despido de vos, corazón, no supiste ser mi dios. 
No jugamos a nada ni pasamos de ronda. Brindo por esa cama que nunca existió. 
Brindo por esa historia que nunca tuvimos. Brindo por lo que nunca conocimos, por lo que jamás sucedió.
Brindo hoy y te beso aunque no me dejes. A la distancia, con los dedos y sin que te enteres.
Y nunca sabré las razones, y será imposible acariciarte la piel.
Y nunca sabrás que existió este adiós, que te lloro en silencio, que me alejo de vos.
Ya no serás mi compañía constante, ni mi mejor escape, mi primera opción.
Me despido y le levanto la copa a mi orgullo que hasta hoy aguantó.


"Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, 
no te quiero porque la sangre me llame a quererte, 
te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, 
ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, 
porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, 
no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa 
(...) me atormenta tu amor que no me sirve de puente 
porque un puente no se sostiene de un solo lado."

Rayuela.
Julio Cortázar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario