12 julio, 2015

XIII

Sucedieron varias historias pero...
¿Para qué contarlas?
No importa lo acontecido sino las huellas que dejó su paso. 
Basta con observar las marcas para develar todas las historias.
Y quizá todos llevemos una cicatriz que ocultamos porque nos avergüenza. 
Esa cicatriz es el único documento de identidad legítimo. Es el que revela quiénes somos. 
Nosotros no podemos esconderlo, es más, necesitamos mostrarlo y que se nos ame igual.
Nos resulta insostenible ocultar nuestras fallas, 
nuestra imperfección, 
nuestras marcas. 

Obsesión de vivir, 
José Sbarra

No hay comentarios:

Publicar un comentario