16 junio, 2013

Junio de BASTAS

Junio, junio... ¿cuántas veces escribo para vos?
Junio, ¿por qué me ardes siempre el corazón?
Ya no me despiertes más en junio, ya no quiero verte pasar por mi calendario, ya me desangras lo suficiente.
Junio, vos y tus hojas muertas que caen. Junio, vos y tus despedidas.
No me desprendas de todo.
Junio, ya no distinto qué extrañar.
Vos y tu otoño amarillo y gris.
Vos y todas las cosas que se alejan.
Me duele el alma en junio.
Porque extraño a ese que hace tanto se fue.
Porque odio todas y cada una de esas cosas que no funcionaron.
Porque ahora me dejas un nuevo vacío en el alma.
Junio siempre es morirse y volver a empezar.


Sabía que te ibas.
Duele el alma, tanto, TANTO.
Que vacío espantoso esa cama enorme sin vos.
Que difícil llorarte sin que estés a mi lado.
Que difícil explicar, aunque no me importe que entiendan.
Te extraño, te extraño mucho.
Pero entre nosotras dos siempre sobraron las palabras.
Mirame a así. Mimame así. Cuidame así.




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