Terminamos de bañarnos cuando parecía amanecer. Agarró la toalla y le señalé que tomara la otra, que era la que había separado para él.
- Ya lo sé. Te iba a pasar tu toalla. ¿Cómo iba a agarrar la mía primero? Amor, ¿con qué clase de hombres saliste?
Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.
Cuando vuelvo a verte, todo se torna límpido. Acepto sufrir.
Marguerite Yourcenar
No hay comentarios:
Publicar un comentario